miércoles, 20 de diciembre de 2023

¡Es la economía, estúpido¡ ¿Qué hacer?

 


No sé cuántos artículos de opinión y artículos en la prensa tradicional y digital habrán usado como rúbrica la expresión ¡es la economía, estúpido! acuñada por James Carville en la campaña a las presidenciales de EEUU de Bill Clinton con Bush Junior. Lo que sí sabemos sin duda alguna es que ha sido un componente consustancial de la guerra híbrida que EEUU tiene desatada contra. Y es por ello que no solo persisten, sino que se han intensificado en los últimos meses las guerras que buscan posicionar la matriz de que el proyecto socialista cubano no tiene perspectiva de futuro y busca desvirtuar, cuando no opacar el impacto que sobre la población tiene el bloqueo político, económico y cultural de EEEUU.

Durante más de seis décadas, la nación ha tenido que enfrentar obstáculos para su desarrollo debido a las restricciones impuestas por Estados Unidos. En este contexto, las sanciones y el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, catalogado como criminal por la comunidad internacional, desempeñan un papel que no solo se trata de un bloqueo económico, sino también de un bloqueo "psicológico" donde las sanciones económicas y comerciales son utilizadas como instrumento para generar y amplificar el descontento. Su objetivo principal es socavar las esperanzas y el futuro, y sembrar un descontento que conduzca a la subversión del modelo económico, político y social del país. Como señalara Gerardo Hernández, “la Revolución va a cumplir 65 años y no hemos tenido ni un solo día de paz. Mi generación, que dentro de poco va camino de los 60 no sabe lo que es vivir sin bloqueo”.

 

¿Qué hacer? En un contexto de crisis económica y recrudecimiento del bloqueo, y donde muchas de las medidas y acciones adoptadas por el país aún no han logrado su cometido,  qué se puede hacer con las condiciones realmente existentes del país marcaron los debates del PCC. Como decía Borges: “El futuro no es lo que nos va a pasar, sino lo que vamos a hacer”

Cuba enfrenta un panorama difícil debido a las acciones de bloqueo, al que se le suma la situación geopolítica actual que complica aún más el acceso a los recursos energéticos y bienes de consumo básicos para la población. Estos desafíos requieren de soluciones innovadoras y alianzas estratégicas entre los distintos sectores económicos nacionales e internacionales que permitan sortear las dificultades y garantizar el sistema productivo y las necesidades de la población. El aumento internacional de precios y las dificultades de abastecimiento están estrechamente ligados a la interrupción de los flujos de exportación de transporte de petróleo y gas provenientes de Ucrania y Rusia, y la voladura de gaseoductos que, unida al absurdo sistema de sanciones económicas impuestas sobre Rusia, saca del mercado internacional a uno de los mayores productores del mundo. Si este no fuera ya un caldo de cultivo perfecto, no hay conflicto bélico del cual no se alimente la especulación, una especulación ligada a capitales de inversión que analizan a largo plazo los réditos de una guerra sobre los precios del petróleo y el gas, con el objeto de afectar los precios internacionales, pero también de hacer caja con aquellos estados dispuestos a pagar a cualquier precio, lo que a su vez genera una nueva subida de precios.

 

Es por ello que Cuba ha realizado en estos días un especial énfasis en el aseguramiento de los principales actores económicos y en conseguir la incorporación efectiva de los sectores económicos no estatales en las estrategias de desarrollo económico del país, donde la empresa estatal socialista tiene aún mucho que hacer para ocupar en el lugar que le corresponde como acto fundamental de la economía cubana. En el marco nacional, es urgente que desde el gobierno se impulse la inserción efectiva de las formas de gestión económica no estatal en la economía nacional y su integración en la empresa estatal, prestando especial atención a aquellas áreas que aporten soluciones al desarrollo económico y social nacional. Un ejemplo, como apuntaba Alejandro Palmarola “si bien surgieron las pequeñas y medianas empresas públicas junto con las de iniciativa privada, es necesario  empezar a ver las mipymes estatales junto con la empresa estatal socialista. Es necesario que el impulso a la pequeña y mediana empresa de iniciativa pública sea concebida como una forma de gestión y producción de la estructura económica y social del Estado, o dicho de otro modo, como una forma de gestión estatal que también es socialista. En el ámbito nacional, ya se están implementando estructuras de desarrollo cooperativo en el ámbito de la generación y distribución energética, especialmente renovable, lo que contribuye a aumentar la eficiencia y la innovación del sector eléctrico cubano, así como a crear empleo y riqueza, pero que sin embargo no se ha logrado que tales experiencias se generalicen como una dinámica común en el conjunto del país.

A ello se suma la extrema necesidad de incorporar a los procesos económicos, productivos e industriales las tecnologías de la llamada cuarta revolución industrial, que como señalara el presidente del G77+China, Miguel Díaz Canel, sus frutos han estado hasta ahora fuera del alcance de una gran parte de la humanidad, consecuencia de un desarrollo y un sistema económico mundial injusto.

Y si las sanciones no fueran suficientes, el bloqueo a Cuba castiga y persigue a barcos, empresas, armadoras o a cualquiera que quiera transportar petróleo al país; pero es que también tiene limitado el acceso al mercado internacional, dado que, al momento de pagar por ese petróleo para su importación, Cuba no puede usar el dólar ni el mecanismo SWIFT. Por ello, como anunciara  la presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS (NBDB), la brasileña Dilma Rousseff, es necesario que en el marco financiero Cuba avance y profundice en el proceso de desdolarización de la economía mundial, que en lo local supone, en la práctica, la disminución de las presiones inflacionarias y que facilitan deterner el deterioro del poder adquisitivo de salarios y pensiones por una parte y, por la otra, sumarse junto al resto de países miembros del G77+China a la dinámica impulsada en la Cumbre de los Bric: Las monedas locales no son alternativas al dólar, sino alternativas a un sistema que hasta ahora ha sido unipolar y que será sustituido por un sistema más multipolar. La integración en el contexto de globalización actual, más que una opción, es una necesidad ineludible.

 

Cuba rubrica un 2023 con un decidido impulso a su agenda diplomática internacional, centrando sus esfuerzos en la construcción del diálogo y la cooperación entre naciones, que se suma a los viajes realizados a finales de 2022 a Rusia, China, Argelia y Turquía, y que han permitido a Cuba suscribir múltiples acuerdos internacionales y han sentado las bases para el fortalecimiento de la economía cubana de los próximos años, así como la consolidación de las relaciones internacionales y comerciales del país en el contexto post-pandemia. Por otra parte, más allá de su relevancia comercial y diplomática, ha resultado fundamental para impulsar relaciones anticoloniales y distanciarse de la subordinación a la agenda exterior de Estados Unidos.

 

Cuba ha demostrado históricamente una gran capacidad de resistencia y creatividad para enfrentar esta situación, pero no existen soluciones milagrosas. El gobierno cubano, que ha logrado insertarse en una reorganización económica internacional impulsada por su presidencia al frente del G77 y de los BRICS a pesar de la guerra múltiple a la que debe hacer frente cotidianamente, se enfrenta a la titánica tarea de detener el deterioro de las condiciones de vida de la población y lograr mejoras, aunque no sin tensiones y desigualdades.

 

La guerra cultural y las fakenews contra cuba forman parte de la continuación de la guerra por otros medios, una guerra cognitiva o de conocimiento que cada día busca más dar el salto de las redes a las calles, y de las calles a las instituciones públicas, es la ruta del odio, porque la del dinero que la sostiene es la misma de siempre, y tiene código postal. Estás estrategias de comunicación, que usan la cercanía, la construcción de relaciones de identidad - podría ser yo, o el vecino de puerta - son fruto de la "americanización" general de la política y que tiene como máximo exponente a Trump, y a la que solo es posible hacer frente articulando los medios legales necesarios para desarticular las campañas de intoxicación y desestabilación en el país, que suponen un peligro para la seguridad y la soberanía nacional.

 

La responsabilidad y la posibilidad de actuar para la construcción de un nuevo sistema mundial más justo y equitativo. "No es una opción; es la única alternativa", sentenciaba Canel.  La creación de un mundo multipolar tiene opositores irreconciliables, pero, como señalaba el presidente, "las huellas de los que caminaron juntos jamás podrán borrarse". 

Como decíamos hace unas semanas, 
el resto del camino, está por hacer.

miércoles, 6 de diciembre de 2023

Cumbre climática de la ONU COP28: Mañana será demasiado tarde




Cuba rubrica un 2023 con un decidido impulso a su agenda diplomática internacional, centrando sus esfuerzos en la construcción del diálogo y la cooperación entre naciones en un contexto internacional marcado por conflictos b
élicos y la agenda injerencista y expansionista de la política de Estados Unidos y sus aliados y colaboradores necesarios.

Después de participar en la Cumbre de la CELAC-UE, la cumbre de los BRIC en Sudáfrica y organizar la Cumbre del G77 y China en La Habana, bajo la Presidencia de dicho grupo, el presidente Díaz-Canel anunció a finales de noviembre su participación en la COP28 y visitas a Catar e Irán.

El pasado 1 de diciembre dio inicio la Cumbre del Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP28) en Dubái, con la presencia de decenas de presidentes y representantes políticos internacionales. La extensa lista de participantes ha llevado a la organización a limitar las intervenciones a tres minutos en dos auditorios simultáneos.

Durante su intervención, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció el genocidio perpetrado a pocos kilómetros en el territorio palestino de la Franja de Gaza por Israel. A continuación afirmó que Cuba respalda los compromisos globales para luchar contra el cambio climático, a pesar de que los fondos para financiar la adaptación y mitigación de sus consecuencias sean a todas luces insuficientes para las capacidades de los países en desarrollo, y subrayó la necesidad de apoyar con recursos suficientes las acciones del Sur Global para cumplir con los objetivos climáticos, criticando la falta de materialización de los compromisos del mundo desarrollado, que, paradójicamente, promueve la extracción de combustibles fósiles para luego hablar de cuidar el consumo. Eso resquebraja la confianza entre las naciones ante la necesaria cooperación internacional para hacer frente al cambio climático. Como ejemplo, un dato: Cuba aporta menos del 0,1 % de las emisiones contaminantes globales. El incumplimiento” por parte de los países desarrollados de sus compromisos climáticos en base a sus capacidades y según responsabilidades es ya una dinámica histórica que proclama una cosa con la mano izquierda, y ejerce otra bien distinta con su mano derecha.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó a los países que se benefician con las guerras y exigió un papel más protagónico de las Naciones Unidas. Tenemos que volver a creer en el multilateralismo”. Es inexplicable que la ONU, a pesar de sus esfuerzos, sea incapaz de mantener la paz, simplemente porque algunos de sus miembros se benefician del negocio de la guerra y la muerte. Lula recordó que solo el año pasado el mundo gastó más de 2.000 millones de dólares en armas, una cantidad podría invertirse en la lucha contra el hambre y el cambio climático. “¿Cuántas toneladas de carbono emiten los misiles que cruzan el cielo y caen sobre civiles inocentes, especialmente niños y mujeres hambrientas?”, preguntó. La desigualdad como barrera para la protección de los recursos naturales, el 1% más rico del planeta emite la misma cantidad de carbono que el 66 % de la población mundial.

El secretario general de la ONU, António Guterres, por su parte, ha asegurado que “Los signos vitales de la Tierra están fallando: emisiones récord, incendios feroces, sequías mortales y el año más caluroso de la historia. Estamos a kilómetros de los objetivos del Acuerdo de París” y al límite de poder acotar el calentamiento en 1,5 grados, ha afirmado. Para lograrlo, necesitamos, en palabras de Guterrés,liderazgo, cooperación y voluntad política, según el líder de Naciones Unidas, que ha subrayado que la acción climática puede, además, cambiar la injusticia que gobierna el mundo.

El viceprimer ministro y enviado de China a la cumbre climática COP28 de Dubái, Ding Xuexiang (Din Shueshian) la crisis climática es también una oportunidad para que los diferentes países trabajen juntos en la promoción del desarrollo verde’” y abogó por que el mundo se enfoque en una recuperación económica de alta calidad y promover la colaboración Sur-Sur” para establecer un sistema justo y razonable” de gobernanza global.

En este escenario, aquellos que consideraban a Cuba aislada ven caer sus argumentos y campañas sobre sus cabezas. La Habana, como expresó la periodista Rosa Miriam Elizalde, es hoy la capital del Sur Global, de todos aquellos que aspiran a un mundo nuevo, más justo y equitativo.

Recordemos las palabras de Fidel Castro en 1992, alertando en la Cumbre de la Tierra: "Mañana será demasiado tarde para hacer lo que debimos haber hecho hace ya mucho tiempo". Como añadió Díaz-Canel: "Ese mañana ya es hoy y el reloj sigue corriendo.”


Youtube: https://youtu.be/NG3FDP-C0bE

Spotify: https://acortar.link/OY94pZ

Apple Podcast: https://apple.co/48bBPoF


jueves, 16 de noviembre de 2023

Israel y la doctrina Dahiya: arquitectura de una limpieza étnica



En 2014, WikiLeaks reveló que la ofensiva brutal de Israel en Gaza fue una acción deliberada, ya aplicada anteriormente, que constituye un crimen de guerra contra los civiles. Un cable de WikiLeaks enviado en 2008 por Tel Aviv al Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., al secretario de Defensa de EE.UU. y al secretario de Estado de EE.UU. revela que los militares israelíes aprobaron y llevaron a cabo un plan de asesinato deliberado de civiles y la destrucción intencionada de sus aldeas en 2006, durante la guerra de Israel contra el Líbano, y que planean utilizar el mismo plan en el futuro. El cable resume la declaración de un general israelí sobre los planes de guerra aprobados, que ya fueron utilizados en el Líbano y que se llevarán a cabo en el futuro, representando una doctrina militar de Israel conocida como la 'Dahiya doctrine'. El nombre de la doctrina se refiere a un barrio civil de Beirut que fue totalmente destruido por Israel en la Segunda Guerra del Líbano.

Israel aplica su doctrina Dahiya cuando asesina intencional y masivamente a los civiles, destruye las poblaciones y utiliza desproporcionadamente la fuerza, lo que constituye un castigo colectivo a un pueblo y un crimen de guerra. Según esta doctrina, las aldeas pacíficas son consideradas 'bases militares'. La matanza de civiles y la destrucción de la infraestructura pública, ya sea en el Líbano o en Gaza actualmente, no son errores accidentales; se llevan a cabo a propósito, constituyendo un acto flagrantemente ilegal bajo las Convenciones de Ginebra. Israel ataca a Gaza con fuerza desde el aire, mar y tierra con la intención de borrar a los civiles y destruir Gaza.

El 13 de octubre, cinco días después del ataque de Hamás a Israel, WikiLeaks reveló un documento de la inteligencia israelí en el que se detallaba un plan para forzar el traslado de miles de palestinos de Gaza hacia el desierto del Sinaí.El documento prevé un proceso de tres etapas que incluye el establecimiento de “ciudades de tiendas de campaña en el Sinaí [Egipto]” y la apertura de un corredor humanitario, seguido de la construcción de ciudades en el norte del Sinaí desde las cuales no habría “retorno a Gaza", relataba el portal informativo a través de su cuenta en Twitter. En concreto, el documento recomienda realizar una campaña para los ciudadanos de Gaza que "los motivara a aceptar el plan" y les obligara a renunciar a sus tierras. "Los mensajes deberían girar en torno a la pérdida de la tierra, es decir, dejar claro que ya no hay ninguna esperanza de regresar a los territorios que Israel ocupará en un futuro próximo, sea cierto o no” sentenciaba.

Resumidamente, el plan consiste en primer lugar en movilizar a la población hacia el sur de Gaza y desalojar la parte norte (el 8 de noviembre, uno de cada tres edificios en el norte de Gaza ya estaba destruido o dañado por los bombardeos. El Ejército de Israel había lanzado más de 18.000 toneladas de explosivos desde el 7 de octubre). La primera fase del plan filtrado por WikiLeaks de la inteligencia israelí está terminada hace tiempo. La creación de Israel fue un proceso violento que implicó la expulsión forzosa de cientos de miles de palestinos de su tierra natal en 1948. En 2023 se repite la historia.

En segundo lugar, las operaciones terrestres secuenciales del norte al sur de Gaza. Esta es la fase en la que estamos ahora. Incursiones terrestres, corte de comunicaciones y bombardeos localizados. Con la incursión terrestre llega la incomunicación total. Se cortan las líneas de teléfono e internet, y se cortan las comunicaciones a periodistas y servicios médicos de urgencia o de rescate, quedando incapacitados, cuando no directamente son asesinados por el ejército israelí. Desde el 7 de octubre, 41 periodistas han muerto en la guerra que Israel ha impuesto en Palestina. 2,3 millones de habitantes quedan aislados del mundo exterior.

Los bombardeos israelíes más violentos de esas fechas se concentraron en las zonas alrededor de dos hospitales, Al-Shifa en la ciudad de Gaza y el hospital llamado "Indonesio". Lugares estratégicos esenciales para la vida de los ciudadanos. El 14 de noviembrela invasión sigue su curso. La ciudad de Gaza está cercada. Los hospitales están cercados y se impide incluso enterrar a los muertos. La tercera fase reflejada en el informe filtrado por WikiLeaks consiste en dejar abiertas las rutas a través de Rafah. Esta fase comenzará cuando no quede rastro de Hamás y Egipto no tenga más remedio que asumir el flujo de refugiados forzosos. Poco hay que decir. Israel también ha bombardeado ese paso también. En solo 30 días, el genocidio de Israel sobre la Franja de Gaza ha provocado más muertos que el conflicto en Ucrania en 18 meses.

El documento resalta que el traslado "produciría resultados estratégicos positivos a largo plazo" e indica que será necesario movilizar a los países del mundo, y principalmente a Estados Unidos, para implementar esta medida. Pero, como recordaba el periodista venezolano Daniel Sequera de Misión Verdad sobre Rodolfo Walsh, "Israel es Occidente, y en Occidente la mentira circula como verdad hasta el día en que se vuelve militarmente insostenible". Y estamos a las puertas de esa insostenibilidad.

A Israel se le acaba el tiempo y la resistencia palestina en la Franja de Gaza ha resultado ser superior a lo calculado, situando a Israel en un escenario que dibuja una posible derrota estratégica, análoga a la que está comenzando a mostrarse en Ucrania. Desde que Israel rompiera el 7 de octubre los Acuerdos de Abraham firmados en 2020 en la Casa Blanca, un acuerdo histórico que sentaba las bases para avanzar en la paz en la región del Oriente Medio, Israel cuenta ya con más de mil bajas de soldados israelíes, que van en aumento cada vez que intentan entrar en Jabalia. Una guerra terrestre en espacio urbano que obliga a salir de los acorazados y quedar descubiertos en un territorio conocido y dominado por las fuerzas de resistencia palestina. Beit Hanoun y Beit Lahia son la primera línea de defensa del centro de la ciudad. Cuanto más avanza el ejército israelí hacia las zonas residenciales, más se ven forzados sus soldados a desembarcar de sus vehículos y mayores son las posibilidades de que mueran bien por fuego palestino, o bien por fuego "amigo" de sus propias tropas.

La operación militar sionista está comenzando a mostrarse como un éxito en términos genocidas, pero un rotundo fracaso militar, en base a sus objetivos, al encontrar detenido su avance militar por tierra. Las escenas de tanques detenidos en pleno casco urbano son imposibles de ver en un ejército profesional, al que se suman las altas bajas que se están produciendo en sus filas. Esta situación comienza a trasladarse a la esfera de la política pública y las contradicciones en el relato del propio Gobierno israelí son evidentes. Mientras Netanyahu repite una y otra vez que "Controlaremos Gaza a toda costa", el ministro de Defensa israelí dice que la batalla es difícil y complicada.

La administración norteamericana se enfrenta a un dilema: mientras ofrece respaldo político, diplomático y militar a Israel, tiene que intentar frenar los excesos de un ejército israelí que avanzó imprudentemente sobre Gaza bajo la promesa de una rápida victoria y que ignoró repetidamente las advertencias, suponiendo una seria posibilidad de que la guerra se desborde, convirtiéndose en un conflicto regional en el que Estados Unidos ya no tiene ni tan siquiera la capacidad de conseguir el beneplácito árabe.

Para convencer, como señalaba el documento israelí filtrado por Wikileaks, al pueblo palestino de no hay esperanza de que vuelvan a su tierra es necesario primero echarla de ella, y eso no parece que vaya a ser tan sencillo como alguien pintó sobre el papel. El palestino es un pueblo al que ya no le queda más por perder que la vida, y esa es, parafraseando a Diego Sequera, la definición más desnuda de resistencia.

 

Spotify https://shorturl.at/kMSXZ

Youtube https://youtu.be/d44jw7cKQP8

Apple Podcast: https://apple.co/3Gdv0qV

 

Una colaboración en el espacio "Desde Cuba" de Radio Habana Internacional junto a Roberto Bastidas.

Un tábano llamado Penalva: Análisis crítico del presente y contra la guerra cognitiva

viernes, 10 de noviembre de 2023

Leviatán: economía genocida (de de la continuación de la política israelí por otros medios)


Carlos González Penalva

[Una colaboración en el espacio "Desde Cuba" de Radio Habana Cuba Internacional junto a Roberto Bastidas el 8 de noviembre de 2023]

Decía Clausewitz que «La guerra no es simplemente un acto político, sino también un instrumento político real, una continuación del comercio político, una realización del mismo por otros medios». La operación genocida desatada por Israel contra el pueblo palestino es una guerra absoluta – término acuñado por el militar prusiano - una guerra idealizada (a través de la idea de una cruzada religiosa del sionismo) en la que se busca el aniquilamiento total del enemigo. Como decía Lenin la política es una expresión concentrada de la economía, y la guerra, pues, está estrechamente vinculada a las contradicciones económicas del capitalismo. Los grandes capitales dependen en gran medida de la energía barata, y por eso los grandes inversores están nerviosos ante la posibilidad de que se encarezca. Ellos buscan maximizar sus beneficios con el menor gasto posible, y esto condiciona la respuesta internacional ante el papel del sionismo en Oriente Medio y el genocidio del pueblo israelí, donde se concentran las principales fuentes de energía de la región, con el el aumento de los precios de la energía desde el conflicto de Ucrania como telón de fondo. Las razones religiosas o históricas del régimen teocrático de Israel son tan solo pretextos, justificaciones ideológicas. No les importa si las víctimas son judíos o palestinos; solo les importa el dinero. «¡Es la economía, idiotas!» clamaba James Carville, asesor de Bill Clinton, durante las elecciones presidenciales estadounidenses de 1992. Matar niños no es más que una forma de eliminar consumidores potenciales, porque reduce sus costos a futuro. 


Más allá de las causas históricas, religiosas y políticas que alimentan los discursos genocidas de Israel y sus socios necesarios existen también intereses energéticos y económicos que influyen en el escenario regional y en las posiciones de los actores internacionales en relación a ellos. La escalada de violencia genocida perpetrada por Israel contra La Franja de Gaza tiene nombre: el gran campo de gas Leviatán en la costa Palestina, uno de los mayores yacimientos de gas natural del mundo, descubierto en 2010. El campo de gas Leviatán se extiende por unos 800 kilómetros cuadrados y contiene unos 620 mil millones de metros cúbicos de gas natural, lo que equivale a unos 10 años de consumo de toda la Unión Europea. Su explotación por el consorcio de la empresa estadounidense Noble Energy y la israelí Delek Group comenzó en diciembre de 2019 e implica no sólo la explotación de territorio palestino, sino que además viola la soberanía marítima de El Líbano. En 2012 Netanyahu le dio connotación estratégica al mencionado campo: «El gas natural es un activo estratégico para el futuro económico del Estado de Israel». En la actualidad, la necesidad mundial por los hidrocarburos se materializa en una oportunidad para la actual administración israelí. 


Si observamos el mapa de Gaza y seguimos la ruta del ataque de la invasión israelí, veremos que se trata de una línea recta que lleva hasta la costa donde se encuentra Leviatán. Para el mando israelí, esto representa una gran oportunidad para salir de una situación complicada, al eliminar, por una parte, los puertos libaneses que ya han sido destruidos y, por la otra, arroja luz sobre las partes involucradas, sus intereses y la guerra contra Siria, que ha permitido a las compañías petroleras internacionales hacerse con la mayoría de los yacimientos petrolíferos en Siria. Esta estrategia busca mantener el puerto de Latakia, el principal puerto marítimo en Siria, en un estado de caos. Latakia se encuentra en la costa del Mar Mediterráneo y es una pieza clave en esta situación. Todo esto deja a Leviatán como el último recurso por explotar. Por otro lado, el puerto de Haifa se destaca como el puerto más grande de los tres principales puertos marítimos internacionales de Israel. 

Cualquier conflicto en en la región a provocado históricamente un aumento de los precios del petróleo derivado de la amenaza de recortes de producción en la región. Uno de los principales temores de la administración Biden radica que en la decisión visceral y precipitada de Israel de entrar vengativamente en Gaza se desencadene una guerra regional, como ya empiezan a apuntar los últimos acontecimientos, y cuyas consecuencias rebasen los cálculos estadounidenses así como el mismo el riesgo de un fracaso israelí que provoque la perdida del control de EEUU sobre la zona. Pero el mayor miedo es que todo confluya junto a Ucrania convirtiéndose en una sola gran crisis geopolítica y energética mundial. 


Israel es un país que carece de recursos energéticos propios y que depende en gran medida de las importaciones. Según el Banco Mundial, Israel importó el 98% de su energía primaria hasta 2019, principalmente desde Egipto, Jordania y Azerbaiyán. En marzo de este año, el primer ministro de Israel Benjamin Netanyahu se ofrecía a Italia ayudarles a convertirse en el principal centro energético para el suministro de energía hacia Europa: «pensamos exactamente eso y tenemos reservas de gas que ahora estamos exportando y nos gustaría acelerar más exportaciones de gas hacia Europa a través de Italia». El amplio paquete de sanciones unilaterales contra el sector energético ruso ha supuesto que los mercados globales de hidrocarburos hayan sufrido fuertes cambios debido a que se frenaron, principalmente, los flujos gasíferos hacia la Unión Europea (UE), región es dependiente en gran medida de esos recursos oriundos del país eslavo. 


La energía es un elemento clave para entender la dinámica del capitalismo global y sus implicaciones políticas, sociales y ambientales, y cuya industria, según datos de la Agencia Internacional de la Energía, consume el 87% de la producción mundial. Hablar del capitalismo es hablar de un modelo económico y productivo que se sustenta en la acumulación de capital y la maximización de beneficios, lo que implica una explotación intensiva de los recursos naturales y una externalización de los costes ambientales y sociales. Estos conflictos por el gas se suman a los ya existentes por el petróleo, un recurso estratégico que ha marcado la historia de Oriente Medio desde el siglo XX. La región alberga las mayores reservas mundiales de crudo, lo que la convierte en un escenario clave para la seguridad energética global. 


El campo de gas Leviatán y el corredor IMEC emergen como factores destacados en el contexto de la actual operación sionista contra la población palestina. Esta ofensiva busca consolidar el control de la Franja de Gaza como parte de un enfoque genocida con el propósito de dominar la costa palestina. El objetivo final es gestionar los recursos naturales y, en consecuencia, las rutas comerciales. Con numerosos intereses en juego y un mercado global en proceso de reconfiguración, es evidente que este conflicto geopolítico está destinado a extenderse y establecer nuevas pautas comerciales de dominio en la región, especialmente en lo que respecta a los recursos energéticos tan vitales en esta área estratégica global.




miércoles, 4 de octubre de 2023

Crisis y soberanía energética: ¿Qué perspectivas de futuro tiene Cuba para superar la crisis enernética?


[Una colaboración en el espacio "Desde Cuba" de Radio Habana Internacional junto a Roberto Bastidas el 4 de octubre de 2023]

El bloqueo de Estados Unidos a Cuba tiene un impacto determinante en la producción y el suministro energético del país, lo que limita crucialmente su desarrollo económico y social. Cuba ha demostrado históricamente una gran capacidad de resistencia y creatividad para enfrentar esta situación, pero no existen soluciones milagrosas. El gobierno cubano, que ha logrado insertarse en una reorganización económica internacional impulsada por su presidencia al frente del G77 y de los BRICS a pesar de la guerra múltiple a la que debe hacer frente cotidianamente, se enfrenta a la titánica tarea de detener el deterioro de las condiciones de vida de la población y lograr mejoras, aunque no sin tensiones y desigualdades.

En esto ha sido fundamental - y debiéramos tomar ejemplo en el resto del mundo ante el ataque a las condiciones materiales de vida a la que está siendo sometida la clase trabajadora - la política de ajuste en la que es el Estado quien asume el mayor costo de la crisis, todo esto sin aplicar políticas liberales o, siendo más preciso, encontrando fórmulas alternativas para no aplicarlas y sin que los pilares fundamentales del socialismo (la pandemia fue un claro ejemplo de ello) entren en colapso, aunque su desarrollo se vea detenido. Esto ha sido posible porque el gobierno ha mantenido los pilares de sus políticas frente a la crisis inscritas en la lógica de la defensa de los intereses de la mayoría social con independencia de las tensiones y contradicciones que pudieran generarse, y que contribuye a mantener, a pesar de las dificultades a las que el Bloqueo somete al país y su ciudadanía, una acumulación social a favor del socialismo cubano y de un consenso social que ha sido capaz de mantener intacto. La aplicación de fórmulas liberales habría supuesto, por ejemplo, cargar el aumento de precio en el acceso a los combustibles del mercado internacional a las familias. Como ejemplo, un dato: en un país como España, donde el precio de la vivienda supone aproximadamente el 60% del salario de los trabajadores, el aumento de precios de la energía supuso un incremento en su factura mensual del 35% en 2021 y en torno a un 25% más que la subida anterior en 2023, y el Banco de España estima que los precios del consumo vuelvan a acelerarse de nuevo hasta mediados de 2024. Más del 10% del salario medio.

Los déficits (distancia entre el ideal y el ejercicio) que algunas voces y medios de comunicación han intentado señalar a las políticas del Gobierno son las condiciones necesarias para que este socialismo – los intereses de la mayoría social frente a los privilegios de una minoría - exista. Solo el apoyo, la solidaridad y la exigencia de la comunidad internacional podrán poner fin al bloqueo de EEUU que viola el derecho internacional, la soberanía de los pueblos y sucesivas resoluciones de la ONU para garantizar la plena soberanía política, y también energética. 

Las recientes noticias sobre la aguda falta de combustibles, con impacto en la generación de energía, los apagones y sobre el transporte público, por un lado, y sobre la de alimentos, por el otro, hacen aún más complejo el panorama y la vida cotidiana en Cuba, que nuevamente se ve forzado a adoptar medidas de ahorro. Debemos partir de la premisa de que Cuba es un país con un grado de autosuficiencia económica y productiva limitada por su tamaño y estructura geográfica (archipiélago) que no le permite un esquema de autosuficiencia total. Ni a Cuba, ni a otras islas, ni a países como España, por ejemplo. Sin embargo, el bloqueo de Estados Unidos supone una dificultad añadida y diferencial que impide que Cuba acceda a los mercados internacionales de petróleo y a la tecnología y los equipos necesarios para explotar adecuadamente sus propios recursos. 

La crisis energética que afecta a Cuba desde hace varios años se ha agravado en los últimos meses debido a las sanciones de Estados Unidos, la pandemia de covid-19 y la caída de los ingresos por turismo. La producción y el suministro de energía en Cuba dependen en gran medida de la importación de petróleo, principalmente de Venezuela, también afectada por fuertes sanciones de EEUU - que se utiliza para generar electricidad y para el transporte. En cuanto a la dependencia de importación de petróleo, el cubano no es un caso aislado. España, por ejemplo, importó aproximadamente el 76% de su consumo total de petróleo en 2019 y aproximadamente el 85% del consumo total de gas natural, según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, que depende de la importación de energía para satisfacer su demanda interna, alrededor del 75% del consumo de energía primaria del país se cubrió mediante importaciones. El déficit energético español ascendió a unos 29.300 millones de euros. En 2022, el déficit energético ascendía a 52.000 millones de € y en ascenso, agravado por la guerra de Ucrania. También, EEUU importó el 9% del petróleo que consumió en 2019, lo que supone un déficit energético de unos 69.000 millones de dólares.

Ante este escenario, ¿qué perspectivas de futuro tiene Cuba para superar la crisis energética que atraviesa? El Gobierno de Cuba enfrenta varios desafíos: 

Un primer desafío consiste en la tarea de diversificar las fuentes de energía y apostar por las renovables, como la solar, la eólica o la biomasa. Cuba tiene un gran potencial para aprovechar estos recursos naturales, que además son más limpios y sostenibles que los combustibles fósiles. Según el Ministerio de Energía y Minas, Cuba tiene un potencial de generación renovable estimado en unos 14.000 MW, repartidos entre la biomasa (azúcar, forestal y residuos), la eólica, la solar fotovoltaica, la hidroeléctrica y la geotérmica. Sin embargo, actualmente solo se aprovecha el 4% de ese potencial, lo que representa el 10% de la matriz energética nacional. El gobierno cubano se ha propuesto aumentar esa participación al 24% para el año 2030. 

Un segundo desafío es que el desarrollo de las energías renovables en Cuba enfrenta varios obstáculos, como la falta de financiación y la escasez de materiales y equipos. La cooperación internacional con bloques emergentes facilitaría el acceso técnico, tecnológico y logístico para garantizar el suministro de petróleo o para desarrollar nuevos proyectos energéticos en Cuba, como la exploración de las reservas de petróleo y gas natural que se estiman existen en la Zona Económica Exclusiva de Cuba en el Golfo de México, que podrían alcanzar los 20 mil millones de barriles. Sin embargo, esta opción se ve obstaculizada por las restricciones del bloqueo, que impiden que Cuba contrate empresas extranjeras con experiencia y tecnología para perforar en aguas profundas, o adaptar el sistema eléctrico nacional para integrar grandes cantidades de energía intermitente y variable, como la solar o la eólica, lo que requiere inversiones en redes inteligentes y sistemas de almacenamiento. 

Un tercer desafío, en el que ya se están desarrollando medidas en proceso de implementación, es mejorar la eficiencia energética y reducir el consumo. Cuba tiene un alto nivel de electrificación, pero también un elevado consumo per cápita, que supera al de otros países de la región con mayor nivel de desarrollo. Esto se debe en parte a la existencia de subsidios para hacer frente a la factura de la luz de las viviendas, pero que en algunos casos tiene el efecto pernicioso de desincentivar el ahorro energético. Además, gran parte del parque electrodoméstico es antiguo e ineficiente, lo que genera un derroche de energía.

A pesar de los desafíos mencionados, Cuba tiene oportunidades para superar la crisis energética y avanzar hacia un modelo más sostenible y soberano. En el ámbito nacional, ya se están implementando estructuras de desarrollo cooperativo en el ámbito de la generación y distribución energética, especialmente renovable, lo que contribuye a aumentar la eficiencia y la innovación del sector eléctrico cubano, así como a crear empleo y riqueza. En el plano internacional, es fundamental la cooperación y la integración con otros sistemas eléctricos regionales e internacionales que faciliten el acceso a fuentes alternativas y complementarias de energía.

viernes, 29 de septiembre de 2023

Desaparezca la filosofía del despojo y habrá desaparecido la filosofía de la guerra

 


[Colaboración en el espacio "Desde Cuba" de Radio Habana Internacional junto a Roberto Bastidas el 27 de septiembre de 2023]

Hace unos días, el presidente de Casa de las Américas, Abel Prieto, compartió en Twitter la imagen de un mural de los que pueblan la Habana que señalaba: "Entendemos de amor, no de odio". No podría ser más oportuno en su comentario. Hacía unos minutos que había saltado a las redes sociales la noticia de un nuevo atentado contra la sede diplomática de Cuba en Washington. En abril de 2020, a las 2 de la mañana, Alexander Lazo abrió fuego con un fusil de asalto contra la embajada cubana. Ahora, la noche del 24 de septiembre, dos sujetos lanzaron cócteles molotov (artefactos incendiarios de fabricación casera) contra la misma institución. Insuficientes, como mínimo, resultan las palabras de Matthew Miller, portavoz del Departamento de Estado, que señalaba que "los ataques y amenazas contra las instalaciones diplomáticas son inaceptables". Actos como este, señalaba el Canciller Bruno Rodríguez, alertan una vez más sobre el mensaje que se traslada respecto a la actitud del Gobierno estadounidense frente a amenazas de este tipo contra la sede diplomática cubana, pero también contra las de otros países en la ciudad de Washington D.C. y evidencian el doble rasero del supuesto compromiso del Gobierno estadounidense contra el terrorismo.

Los grupos organizados en suelo de Estados Unidos contra el Gobierno de Cuba recurren al terrorismo al sentir impunidad en sus ataques en suelo estadounidense, algo sobre lo que #Cuba ha alertado a las autoridades del país en reiteradas ocasiones. De hecho, no es algo que digamos nosotros. La jueza que condenó a Fernando González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y René González por denunciar a estos grupos terroristas reconocía la existencia de los mismos en territorio nacional. Es necesario que nunca olvidemos esto. En sede judicial norteamericana se reconoce la existencia en Estados Unidos de grupos terroristas que cometen acciones armadas contra Cuba dentro y fuera del país.

Es tiempo de que #EEUU deje de ser hogar, mecenas y plataforma del terrorismo internacional. No es baladí que un expediente recientemente hecho público revelase que al menos dos de los secuestradores del 11-S habían sido previamente reclutados por la unidad de la CIA Estación Alec para infiltrarse en Al Qaeda. Los ataques a Cuba y a sus instalaciones diplomáticas no es que sean inaceptables - de hecho parecen ser bastante aceptables, pues se han repetido otra vez - sino que suponen una violación de la convención de Viena en su artículo 31, apartado número 3: "El Estado receptor - en este caso Estados Unidos - tendrá la obligación especial de adoptar todas las medidas apropiadas para proteger los locales consulares contra toda intrusión o daño y para evitar que se perturbe la tranquilidad de la oficina consular o se atente contra su dignidad". No es que sea inaceptable, es que el hecho de que estos atentados terroristas contra instituciones cubanas en Estados Unidos son una violación por parte de la administración norteamericana de los acuerdos internacionales de seguridad diplomática.

¿Pero, por qué este odio incendiario contra Cuba? Es la reacción ante la bancarrota moral de su odio contra Cuba y la impunidad de la que creen disfrutar en suelo norteamericano, amparados por su administración. Porque, a pesar de todo, días antes, en Nueva York, tras la intervención del Presidente Díaz-Canel en la Asamblea de la ONU en representación del G77, la fraternidad, la solidaridad y el internacionalismo salieron a las calles para mostrar su afecto a Cuba y su revolución, culminando en un acto masivo organizado por People's Forum de solidaridad con #Cuba y Venezuela. El pueblo estadounidense, al igual que el cubano, entiende de amor, de fraternidad, no de odio, hoy como ayer. Y es que en España no olvidamos a los héroes norteamericanos del Batallón Lincoln que se alistaron en las brigadas internacionales para defender la legitimidad republicana y combatir el nazifascismo en España unos años antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Como avanzamos la semana pasada, Cuba obtuvo una firme victoria política en sus intervenciones en la ONU, construidas sobre una firme y longeva tradición diplomática cubana. Lo que algunos no han logrado ganar en las instituciones ni en las calles, intentan imponerlo a través del terror y la violencia, unas veces simbólica, otras física, pero ambas igual de incendiarias.

Este mismo martes, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió de la gestación de una nueva y preocupante carrera armamentista y convocó a desplegar las herramientas del diálogo, la diplomacia y la negociación para aliviar tensiones y los conflictos internacionales. Ayer, 26 de septiembre, era el aniversario de la primera intervención de Fidel Castro en la misma tribuna de la ONU en la que intervino el Presidente Díaz-Canel, y de aquella célebre frase que culminaría con una honda ovación: "Desaparezca la filosofía del despojo y habrá desaparecido la filosofía de la guerra".

miércoles, 20 de septiembre de 2023

La Habana: capital del sur global.


[Colaboración en el espacio "Desde Cuba" de Radio Habana Internacional junto a Roberto Bastidas el 20 de septiembre de 2023]

En el día de hoy, Cuba, al frente de la presidencia pro tempore del G77 y China, culmina en Nueva York en el marco de la sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas una agenda política internacional que, como se preveía, ha tenido un resultado histórico y que traza el camino de una reforma urgente de la arquitectura financiera internacional y la consolidación de un nuevo marco en las relaciones internacionales con el multilateralismo y la soberanía de los pueblos y naciones políticas como eje.

A pesar de las fuertes presiones de EEUU a estados miembros del G77 y China con el objetivo de conseguir su renuncia a la participación en la cumbre, hoy podemos hablar inequívocamente de un éxito rotundo en relación a sus objetivos, pero también en lo que respecta a la convocatoria realizada desde Cuba por el presidente Díaz-Canel.

Y es que no se puede negar las dificultades que entrañaba la convocatoria y organización de una cumbre de esa magnitud marcada por la transformación de los agentes protagónicos globales: la expansión de los BRICS en la cumbre de Sudáfrica, una escalada en las tensiones geopolíticas y las dialécticas entre naciones de alcance global que tiene como protagonista al conflicto en Ucrania y una crisis múltiple del sistema mundial.

Durante dos días, como señalaba la periodista Rosa Miriam Elizalde en su columna en el periódico La Jornada de México, "el sur está en La Habana". La cumbre representó, sobre todo, la reafirmación colectiva de sus miembros de que los países del Sur deben liderar campos estratégicos en tecnología, ciencia e investigación con el objetivo de mejorar la vida cotidiana de sus ciudadanos y erradicar la pobreza, o no tendrán otro futuro que la subordinación perpetua sin más solución que ser arrojados al abismo.

De la cumbre del G77 y China se construyeron firmes consensos, una comunidad de intereses, entre los cuales cabría destacar la voluntad de que nadie quede atrás, de hacer causa común para vencer una de las crisis más complejas que haya experimentado la humanidad en la historia moderna, una situación extremadamente crítica que supone que en 2030, 575 millones de personas vivan en condiciones de pobreza extrema. Como diagnosticó el presidente Díaz-Canel en la Cumbre de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, en representación del G77 y China: "735 millones de personas padecen hambre crónica, cifra superior a la registrada en 2015. A este ritmo, no podrá lograrse ninguno de los 17 ODS, y se incumplirán más de la mitad de las metas acordadas". Para hacer frente a ello, señalaba, es de extrema necesidad la reforma urgente de las estructuras financieras internacionales y las injusticias históricas que constituyen la base de su sistema. Para ello es necesaria la participación real de los países del Sur que contribuya al abandono de sistemas depredadores, a la aplicación de un trato justo entre Estados y Naciones, balanceado y orientado al desarrollo; así como la pronta y considerable recapitalización de los bancos multilaterales de desarrollo. El unilateralismo y el proteccionismo impulsados por EEUU, incluidas la protección y las restricciones unilaterales al comercio, contravienen los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio. “La ausencia de avances no debe atribuirse a la falta de soluciones”, sentenciaba el presidente Díaz-Canel.

A pesar de las campañas mediáticas, las presiones y un contexto internacional complejo y difícil, hemos presenciado una victoria diplomática y política histórica de Cuba y del conjunto de los países del Sur, pero también para los más desfavorecidos del mundo allá donde residan y padezcan. A aquellos que piensen que Cuba estaba aislada, se les ha caído el argumento y la campaña sobre la cabeza. La Habana es la capital del sur global, de los que aspiran a un mundo nuevo, más justo, equitativo, mejor.


miércoles, 13 de septiembre de 2023

El G77 y China: la unidad y la integración no son una opción sino una necesidad ineludible.


Estamos a las puertas de la celebración de lo que se augura como una cumbre histórica del G77 y China, en el marco de una transformación de los agentes protagónicos globales, marcada por el hito de la expansión de los BRICS, y de una crisis múltiple en el sistema mundial: económica, sanitaria, climática, energética, alimentaria, social, junto a una escalada en las tensiones geopolíticas y las dialécticas entre naciones de alcance global.

Como señaló de forma muy acertada y con una profunda visión de futuro Fidel Castro en la Primera Cumbre del Grupo realizada en La Habana en el año 2000, "permanecen las brechas en el desarrollo por regiones y el acceso a las tecnologías y el conocimiento sigue siendo desigual". La ciencia y la tecnología, y sus desarrollos, no se pueden evaluar como una fórmula mágica al margen de sus condiciones de producción e implantación. El modelo económico mundial, con Estados Unidos como eje, ejerce sobre la ciencia y la tecnología una influencia limitativa, bloqueando investigaciones por razones económicas, políticas e ideológicas; y, por otra parte, impulsa exclusivamente programas y objetivos de la ciencia en función de los intereses de quienes financian las investigaciones y obtienen beneficios de sus aplicaciones tecnológicas. La ciencia y la tecnología sirven a los beneficios de sus accionistas y no a las necesidades de los pueblos. "Sin ciencia, sin tecnología y sin innovación no podemos simplemente pasar a un paradigma energético diferente, por ejemplo, para poder cumplir nuestros compromisos en materia de lucha contra el cambio climático", apuntaba, certeramente, Pedro Luis Pedroso, Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.

Cuba asumió en enero de este año la presidencia pro témpore del Grupo de los 77 y China, siendo la primera vez que la Mayor de las Antillas lidera la representación de los países en desarrollo. En este sentido, el presidente Miguel Díaz Canel señaló que "Cuba espera que el espíritu de unidad y solidaridad que dio a luz al Grupo de los 77 más China prevalezca sobre los intereses mezquinos de quienes pretenden mantener inamovible el injusto orden económico actual. ¡Siempre será la hora de la unidad, pero hoy es un imperativo, la mayor de todas las urgencias!" La cumbre abordará de forma integral los desafíos del presente para nuestros pueblos y, si tenemos que hablar de uno determinante, y el primero y, probablemente, más acuciante, es el del multilateralismo. Sin la articulación de un sistema internacional multilateral firme, democrático y participativo, no habrá forma de hacer frente y dar soluciones a los desafíos y retos de nuestro presente. No hay país, ni siquiera el más poderoso, que pueda hacerlo solo.

A la especial atención que la Cumbre prestará al desarrollo científico, tecnológico y a la innovación, se suman temas claves como la impostergable reforma estructural de la arquitectura financiera internacional, y las acciones para enfrentar la inseguridad alimentaria a escala global. Para hacer frente a estos retos, la integración en el contexto de la globalización actual, más que una opción, es una necesidad ineludible. La cumbre del G77 y China es el camino para mejorar y fortalecer la cooperación social entre los países del sur. Es por eso que la articulación de los espacios que suponen el BRICS y el G77 y China reviste una especial importancia al suponer la materialización de espacios de articulación de estructuras descentralizadas que reúnen a los Estados que comparten "visiones comunes" sobre las relaciones entre las naciones del mundo, pero no solo, sino también en torno a un objetivo compartido de avanzar hacia un futuro justo y sostenible y que trabajan por dar solución a los acuciantes problemas de nuestros pueblos.

La unidad no es una opción, es una urgencia, una necesidad ineludible, pero, sobre todo, una oportunidad para trazar el camino hacia una transformación del mundo histórica.

lunes, 11 de septiembre de 2023

Cumbre G77+China: Ciencia y tecnología para el desarrollo global



Colaboración en el espacio "Desde Cuba" de Radio Habana Internacional junto a Roberto Bastidas

Inicia el nuevo curso escolar tras el periodo estival, la vuelta a las aulas, a las clases, a los amigos, a la certeza de que valen todos los esfuerzos y sacrificios para ver el futuro llenándose de luz. Nuevo curso escolar, pero nuevo impulso para el curso de la política exterior cubana, que no descansa. El 15 y el 16 de septiembre en La Habana la cumbre de líderes del G77+China, un grupo de más de un centenar de países donde tienen especial relevancia África, Asia y latoamérica y el Caribe, y que representan a más del 80% de la población mundial y más de la tercera parte de Naciones Unidas. Hace unos días el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, iniciaba una gira con cuatro paradas, Kenia (cumbre afrinaca sobre el clima, Indonesia, la cumbre del G20 en India y, por último culminará su agenda enfocada a fortalecer el multilateralismo y enfrentar la crisis climática en la Cumbre del G77 y China.

La cumbre se produce en un marco de transformación de los agentes protagónicos globales, marcado por el hito de la expansión de los BRICS, que constituyen las principales economías del mundo al superar al G7 en términos de producto interior bruto. Del mismo modo son el principal consumidor de energía global pero también son los poseedores de grandes reservas de recursos naturales como gas, petróleo, oro, hierro y acero y, por otra parte, son el eje emergente en el desarrollo científico y tecnológico, también en lo relativo al desarrollo de la inteligencia artificial.  El cambio del epicentro político reviste algunos elementos novedosos,  somo apuntaba el mexicano Christian Nader. Al contrario de la inamovilidad que caracteriza la centralidad del poder en Estados Unidos, y en torno a la cual orbitan sus aliados occidentales, el denominado "Sur Global" en expansión y desarrollo (o Sureste, como matiza Nader) se está caracterizando una especie de eje móvil, construido en torno a los avances tecnológicos, que no dependen de una sola nación o Estado.

Y es que la cumbre del G77+ China prestará especial atención al desarrollo científico y tecnológico,  cuyos frutos están fuera del alcance de una gran parte de la humanidad, consecuencia de un desarrollo y un sistema económico mundial injusto, construido sobre las espaldas  de la explotación de una parte del mundo - el 10%- sobre la otra, y a costa de someter a la pobreza a amplias capas de la población del mundo. Como señalábamos hace unas semanas, la ciencia y la tecnología, y sus desarrollos, no se pueden evaluar como una fórmula mágica al margen de sus condiciones de producción e implantación. Las premisas hegemónicas que orientan la investigación científica y la innovación tecnológica son la competitividad empresarial, la rentabilidad económica y el beneficio de los inversores. La ciencia, como fuerza productiva, está inserta en el modo de producción que la determina. El modelo económico mundial - con eje en EEUU - ejerce sobre la ciencia y la tecnología una influencia limitativa, bloqueando investigaciones por razones económicas, políticas e ideológicas; y por otra parte impulsando exclusivamente programas y objetivos de la ciencia en función de los intereses de quienes financian las investigaciones y obtienen beneficios de sus aplicaciones tecnológicas. 

Es por eso que la articulación de los espacios que suponen el BRICS y el G77+China presidida por el presidente de Cuba Diaz Canel revisten una especial importancia global, al suponer la materialización de espacios de articulación de estructuras descentralizadas que reúnes a los Estados que comprate "visiones comunes" sobre las las relaciones entre las naciones del mundo, pero no solo, sino también en torno a objetivo compartido de avanzar hacia un futuro justo y sostenible y que trabajan por dar solución a los acuciantes problemas de nuestros pueblos, que privilegie la solidaridad y la cooperación internacionales frente al saqueo y la depredación,  y haga del conocimiento científico y sus aplicaciones tecnológicas patrimonio de toda la humanidad, y profundice en la democratización de las políticas científicas y de sus frutos. La integración en el contexto de globalización actual, más que una opción, es una necesidad ineludible. Como señalaba el presidente Diaz Canel en la cumbre de Sudráfrica: «El G77+China y los BRICS tenemos la oportunidad de generar una transformación del mundo histórica»

miércoles, 30 de agosto de 2023

Cumbre BRICs 2023: Un mundo multipolar tiene opositores irreconciliables





La participación del presidente Díaz-Canel en la cumbre de los BRICS en Sudáfrica, en calidad de presidente del G77+China, ha sido un paso clave y decisivo en la contribución a la construcción de un nuevo orden internacional más justo, equitativo y multipolar. Los debates y análisis en el marco de la XV cumbre BRICS celebrada en Johannesburgo forman ya parte de una agenda global para quienes componen el denominado Sur Global. Se analizaron cuestiones relativas al uso de monedas nacionales en las transacciones comerciales entre los países miembros, como parte del proceso de desdolarización de la economía mundial, y los mecanismos para la ampliación del bloque. Esto culminó con seis nuevos países miembros de pleno derecho en los BRICS: Argentina, Arabia Saudita, Egipto, Etiopía, Emiratos Árabes e Irán. Esta expansión supone, como indicó el presidente chino Xi Jinping, "un nuevo punto de partida" para los BRICS y marca un hito histórico que consolida su internacionalización. Además, representan ya a más del 42% de la población mundial, al 30% de la superficie terrestre y casi el 40% del producto interno bruto mundial. Esto convierte a los BRICS en la mayor asociación interestatal del mundo. Cabe recordar que el G7, que incluye a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, representa únicamente al 10% de la población, al 16% de la superficie del planeta y aproximadamente al 30% del PIB mundial.

Como señaló el presidente Díaz-Canel, la cumbre de los BRICS con la participación de la representación del G77 "abre expectativas y esperanzas en el fortalecimiento del multilateralismo, que hoy resulta tan urgente como imprescindible para el destino mismo de la humanidad".

Como parte del proceso de desdolarización de la economía mundial, la presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS (NBDB), la brasileña Dilma Rousseff, anunció que la entidad financiera de la plataforma emitirá créditos en las monedas sudafricana (rand) y brasileña (real). Además, seguirá brindando financiamiento en yuan chino y permitirá el canje de divisas en monedas nacionales, cumpliendo así uno de los objetivos del bloque: fomentar el uso de alternativas al dólar en las transacciones comerciales y financieras entre los países miembros sin imponer condiciones políticas. "Las monedas locales no son alternativas al dólar, sino alternativas a un sistema que hasta ahora ha sido unipolar y que será sustituido por un sistema más multipolar",  señaló la brasileña Dilma Rousseff, presidenta del Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS, un banco creado por los países en desarrollo para ellos mismos.

El G77+China aglutina a dos tercios de la ONU, donde vive casi el 80% de la población mundial. En los últimos 10 años, la exclusión y la pobreza se han multiplicado después de dos años de pandemia y conflictos bélicos internacionales. El presidente Díaz-Canel señalaba durante su intervención en la cumbre de los BRICS que "si no actuamos de inmediato, legaremos a nuestros hijos y nietos un planeta no solo irreconocible para quienes venimos del siglo anterior, sino también tristemente condenado a volverse inhabitable". El orden político y económico internacional diseñado por los países desarrollados y las grandes transnacionales se ha manifestado como rotundamente injusto e ineficaz, incapaz de dar soluciones a los problemas del 10% de la población mundial que dicen representar.

Díaz-Canel invitó a las naciones presentes a participar en la próxima Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de los 77 y China sobre ciencia, tecnología e innovación como premisa para el desarrollo. Esta tendrá lugar los días 15 y 16 de septiembre próximo en La Habana, con el objetivo compartido de avanzar hacia un futuro justo y sostenible. En este contexto, el momento de la acción colectiva no es mañana, sino ahora.

Los BRICS apuestan por una estructura descentralizada que reúne a los Estados compartiendo "visiones comunes" sobre la gobernanza. Esto destaca el protagonismo del Sur Global, capaz de incidir en la economía, la política y la estrategia mundial de futuro, no solo dentro del bloque, sino también desde una perspectiva internacional. El G77 y los BRICS tienen la responsabilidad y la posibilidad de actuar para la construcción de un nuevo sistema mundial más justo y equitativo. "No es una opción; es la única alternativa", sentenciaba Canel.  La creación de un mundo multipolar tiene opositores irreconciliables, pero, como señalaba el presidente, "las huellas de los que caminaron juntos jamás podrán borrarse".

miércoles, 19 de julio de 2023

Cumbre de la CELAC-UE: el fracaso de la rusofobia



Han transcurrido ocho años desde la última Cumbre entre países integrantes de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y de la Unión Europea (UE), que representa a 60 países y mil millones de habitantes. Los días 17 y 18 de julio sesionó en Bruselas la III Cumbre de jefes de Estado y Gobierno de ambos bloques regionales para fortalecer la relación entre ambos y, más allá de diferencias, promover diálogo entre iguales. La cumbre tenía como objeto trabajar en tres dimensiones principales: el diálogo político; el desarrollo de las relaciones económicas y comerciales; así como la cooperación entre naciones.

Prevista originalmente para el año 2017 la III Cumbre se realiza con seis años de retraso. ¿Por qué? Derivado de las posiciones extremistas y politizadas de un grupo de países europeos que se negaban a reconocer los gobiernos legítimos emanados de las urnas de América Latina y el Caribe y que derivó en un periodo de desconexión entre las dos regiones, a partir de la decisión de la Unión Europea de ignorar a la CELAC.

Afortunadamente Unión Europea a terminado por asumir que la CELAC es legítima y soberana interlocutora. Esta cumbre marca el inicio de un nuevo ciclo de diálogo que no ha estado exenta de precipitarse por el barranco, fruto de las tensiones y distintas tensiones en el seno de la Unión Europea que iniciaron la organización de la Cumbre con una profunda falta de transparencia, declaraciones profundamente manipuladas en las semanas previas que suponían condiciones objetivas que pusieron en riesgo la reunión. 

Es una pena que aún haya quien a través del chantaje, la manipulación y el más firme servilismo a la agenda exterior usamericana pretenda dinamitar espacios de articulación, diálogo y cooperación internacional que hoy son más necesarios que nunca y que, más allá las diferencias que lógicamente pueden existir entre los estados fruto de visiones diferentes sin duda hay cuestiones que son de interés común.

Ejemplo de ello ha sido la obsesión de la Unión Europea para que los países miembros de la CELAC asumieran como propia la cruzada rusofóbica a la que está subyugada la Unión Europea, a pesar de que Ucrania no forma parte de la Unión Europea ni tampoco, obviamente, de la CELAC. “Ucrania no es un tema de la relación birregional” señalaba certeramente el Canciller cubano Bruno Rodríguez y recordaba que “interés común debe ser la búsqueda y restablecimiento de la paz, en el respeto al derecho internacional y en la consistencia en evitar el doble rasero en temas que son tan importantes para la humanidad”. Parece que algunos habían olvidado con suma facilidad que la Celac declaró la región una Zona de Paz en 2014, durante su segunda cumbre.

Desde una larga tradición diplomática y su visión profunda amplia sobre las relaciones internacionales y políticas en el mundo, es necesario destacar el papel contratructivo en la Cumbre de Cuba, capaz en todo momento de trabajar más allá de las diferencias, no solo porque por la convicción de que era posible el entendimiento, sino también porque es fundamental construir una relación mejor entre América Latina y el Caribe y Europa. En ese sentido de expresó el Presidente Díaz Canel, quien señalaba que “vivimos tiempos profundos cambios a nivel global, de grandes riesgos, pero también de oportunidades para construir unas relaciones: más justas, equilibradas, solidarias para mejorar la vida de nuestros pueblos. Una relación entre iguales debe basarse en el diálogo respetuoso y honesto, dejando las amenazas e imposiciones.

Cabe felicitarse que la cumbre de la Celac y la Unión Europea culminase con una declaración final que, entre otros aspectos, rechaza el bloqueo estadounidense contra Cuba y su carácter extraterritorial que vulnera los acuerdos de Naciones Unidas. 

Por otra parte, durante esos mismos días, también en Bruselas, se desarrollaba la Cumbre de los Pueblos quien hizo un llamamiento a la convocatoria de un Tribunal Internacional contra el Bloqueo a Cuba, previsto para el 16 y 17 de noviembre.

Estos han sido unos días que suponen, sin duda alguna, pasos positivos, pero aún queda un largo camino por andar para hacer de las voluntades y declaraciones hechos.